martes, 17 de febrero de 2009

No era bella


No era bella:
pero la recuerdo;
mientras pretendo retener la lluvia:
conjurar su apacible embrujo;
cada fugaz primavera.
No era bella:
pero su sombra aturdida
rasga mis ojos;
demarcándome la oscuridad
que me envuelve como el abrazo,
de un amor olvidado.
Murmura su melodía cada amanecer;
que como ciega caricia:
mengua mi deslucido cielo.
Sus lágrimas;
como rústicas caricias,
ruedan sobre mis pensamientos:
desbordando su sollozo desconsolado.
No era bella:
solo era la tapia escarlata:
que incendiaba la nula ambición,
del pincel del maestro.
Un día ataviada de chispas:
encubrió su figura refulgente.
Como el día;
se convirtió en luctuosa sombra.
Hoy; habita en marchitos recuerdos.
Su vaga presencia turba mi realidad;
lastimando mi paz,
desbordándome en llanto:
que se confunden con esta lluvia;
que me conjura en su apacible embrujo.
No era bella:
simplemente fue mi madre.

martes, 3 de febrero de 2009

Polvo al viento.



Polvo al viento.

Hoy soy
ese encuentro en el tiempo;
donde fulguran transitorias
las repentinas lisonjas,
de quebradizas hojas marchitas.
Dispersas al viento
son besadas por una lluvia inquieta:
cascada de un llanto
que se desploma del cielo.
Hoy la luna oculta sus ojos
tras velos de niebla.
Me angustian los recuerdos
que como alas de cansadas mariposas
dispersan su luz;
destiñendo mis negras noches;
noches que con su máscara
disimulan mis aflicciones.
Me escondo de los recuerdos,
que como paginas
de un libro ya leído
han quedado desdeñados
en un viejo desván.
Hoy quedo cubierto de tamo:
saturado de recuerdos.
Mis sonrisas se han borrado,
se me asfixió la llama
del amor.
Hoy en mi tristeza revoloteo;
como polvo al viento.